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Cuarto periodo



Circulación

La circulación es el transporte de sustancias al organismo. Puede referirse específicamente a:
La circulación sanguínea en el cuerpo humano (ver también Sistema cardiovascular)
La circulación de células tumorales en el proceso de metástasis tumoral.
La circulación   termohalina de las masas de agua.
Al movimiento del aire (ver Circulación atmosférica)
Al tráfico vehicular (ver Tránsito vehicular)
La circulación de energía (ver Circulado)
En Física y Matemáticas, a la circulación de un campo vectorial a lo largo de un camino, también conocida como integral de línea.
La tirada de un periódico o revista, también denominada "tiraje" o "circulación".

CIRCULACION DE ORGANISMOS
UNICELULARES

Los Organismos UNICELULARES no poseen un Sistema Circulatorio, ya que poseen una sola Célula que realiza todas las funciones. Lo que si forma son VACUOLAS de diferentes tipos:
1- VACUOLA ALIMENTICIA
2- VACUOLA CIRCULATORIA
3- VACUOLA PULSÁTIL o EXCRETORA
Por ejemplo la AMEBA es un animal UNICELULAR, que posee NUTRICIÓN HETERÓTROFA. Incorpora el alimento dentro de la célula a través de prolongaciones similares a tentáculos conocidos como PSEUDÓPODOS y luego secreta enzimas para digerirlo, realizando una Digestión INTRACELULAR. Este proceso lo realiza a través de la FAGOCITOSIS, es decir Transporte de sustancias sólidas con gasto de energía y consiste en la incorporación de sustancias sólidas a través de prolongaciones que emite la membrana, en donde la ameba envuelve a su presa con sus seudópodos o falsos pies y forma una VACUOLA ALIMENTICIA, que circula por todo el Citoplasma, llamándose entonces VACUOLA CIRCULATORIA, que nutre a todas sus partes. Los jugos digestivos que existen en su Citoplasma provocan la Digestión de la partícula alimenticia lo que permite que las sustancias degradadas por el proceso digestivo pasen al Citoplasma para su aprovechamiento y las sustancias alimenticias no digeridas permanecen en la vacuola que en ese momento pasa a llamarse VACUOLA PULSÁTIL o EXCRETORA, y son eliminadas cuando la Vacuola se acerca a la Cito teca y prácticamente ESTALLA para eliminar los desechos contenidos en su interior

CIRCULACIÓN EN ANIMALES

La circulación en los animales puede ser de dos clases simple y doble y completa e incompleta.

Circulación simple: ocurre cuando la sangre forma un solo ciclo y en su recorrido pasa una sola vez por el corazón.

Circulación doble: ocurre cuando recorre dos ciclos, uno pulmonar o menor y otro aórtico o mayor. La sangre pasa dos veces por el corazón.

Circulación completa: cuando la sangre que va por las arterias no se mezcla con la sangre que viaja por las venas
Circulación incompleta: cuando la sangre que va por las arterias se mezcla con la sangre que viaja por las venas.

El sistema circulatorio puede ser abierto o cerrado. El abierto no tiene vasos capilares y la sangre sale de los vasos sanguíneos y desemboca en las lagunas hemocélicas.

El sistema circulatorio cerrado tiene vasos capilares que conectan a las venas con las arterias por lo tanto la sangre siempre circula por los vasos sanguíneos.


CIRCULACIÓN EN LAS PLANTAS


En las plantas aunque tú no lo creas también hay un sistema circulatorio que le permite transportar los nutrientes y otras sustancias.

En las plantas la circulación se da en varios pasos. Para entender la información  espero que recuerdes cuatro conceptos importantes: savia bruta, savia elaborada, xilema y floema.

El proceso de circulación en las plantas tiene varios etapas en las que intervienen diversas partes de ella, inicia con el ingreso de sales minerales y agua a través de las raíces, esto se llama absorción.  Antes de continuar, te cuento que el xilema es una mezcla de diferentes tipos de células conductoras llamadas traqueadas que son delgadas y alargadas y los  vasos que se encuentran amontonados unos sobre otros, éstos son más cortos y anchos que las traqueadas.

Cuando la savia bruta llega a las hojas, entra a los cloroplastos de las células y éstos utilizan el CO2 del aire (que entra a través de los estomas) y la energía lumínica (que proviene del sol) para transformarla en savia elaborada (glucosa) que luego se distribuirá por el resto de la planta a través del floema.

Corazón
El corazón es el órgano principal del aparato circulatorio. Es un órgano musculoso y cónico situado en la cavidad torácica. Funciona como una bomba, impulsando la sangre a todo el cuerpo. Su tamaño es un poco mayor que el puño de su portador. El corazón está dividido en cuatro cámaras o cavidades: dos superiores, llamadas aurícula derecha (atrio derecho) y aurícula izquierda (atrio izquierdo), y dos inferiores, llamadas ventrículo derecho y ventrículo.1 El corazón es un órgano muscular auto controlado una bomba aspirante e impelente, formado por dos bombas en paralelo que trabajan al unísono para propulsar la sangre hacia todos los órganos del cuerpo. Las aurículas son cámaras de recepción, que envían la sangre que reciben hacia los ventrículos, que funcionan como cámaras de expulsión. El corazón derecho recibe sangre poco oxigenada desde:
la vena cava inferior (VCI), que transporta la sangre procedente del tórax, el abdomen y las extremidades inferiores
la vena cava superior (VCS), que recibe la sangre de las extremidades superiores y la cabeza.
La vena cava inferior y la vena cava superior vierten la sangre poco oxigenada en la aurícula derecha. Esta la traspasa al ventrículo derecho a través de la válvula tricúspide, y desde aquí se impulsa hacia los pulmones a través de las arterias pulmonares, separadas del ventrículo derecho por la válvula pulmonar.
Una vez que se oxigena a su paso por los pulmones, la sangre vuelve al corazón izquierdo a través de las venas pulmonares, entrando en la aurícula izquierda. De aquí pasa al ventrículo izquierdo, separado de la aurícula izquierda por la válvula mitral. Desde el ventrículo izquierdo, la sangre es propulsada hacia la arteria aorta a través de la válvula aórtica, para proporcionar oxígeno a todos los tejidos del organismo. Una vez que los diferentes órganos han captado el oxígeno de la sangre arterial, la sangre pobre en oxígeno entra en el sistema venoso y retorna al corazón derecho.
El corazón impulsa la sangre mediante los movimientos de sístole (auricular y ventricular) y diástole.
Se denomina sístole a la contracción del corazón (ya sea de una aurícula o de un ventrículo) para expulsar la sangre hacia los tejidos.
Se denomina diástole a la relajación del corazón para recibir la sangre procedente de los tejidos.
Un ciclo cardíaco está formado por una fase de relajación y llenado ventricular (diástole) seguida de una fase contracción y vaciado ventricular (sístole). Cuando se utiliza un estetoscopio, se pueden distinguir dos ruidos:
el primero corresponde a la contracción de los ventrículos con el consecuente cierre de las válvulas auriculoventriculares (mitral y tricuspidea);
el segundo corresponde a la relajación de los ventrículos con el consecuente retorno de sangre hacia los ventrículos y cierre de la válvula pulmonar y aórtica.
El término cardíaco hace referencia al corazón en griego: καρδια kardia.


La sangre es un tejido fluido que circula por capilares, venas y arterias de todos los vertebrados. Su color rojo característico es debido a la presencia del pigmento hemoglobínico contenido en los eritrocitos.
Es un tipo de tejido conjuntivo especializado, con una matriz coloidal líquida y una constitución compleja. Tiene una fase sólida (elementos formes, que incluye a los leucocitos (o glóbulos blancos), los eritrocitos (o glóbulos rojos) y las plaquetas) y una fase líquida, representada por el plasma sanguíneo.
Su función principal es la logística de distribución e integración sistémica, cuya contención en los vasos sanguíneos(espacio vascular) admite su distribución (circulación sanguínea) hacia casi todo el cuerpo.
La sangre era denominada humor circulatorio en la antigua teoría grecorromana de los cuatro humores.


Glóbulos rojos


Los glóbulos rojos (eritrocitos) están presentes en la sangre y transportan el oxígeno hacia el resto de las células del cuerpo.
Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen aproximadamente el 96% de los elementos figurados. Su valor normal (conteo) en la mujer promedio es de alrededor de 4.800.000, y en el varón, de aproximadamente 5.400.000 hematíes por mm³ (o microlitro).
Estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos (solo en mamíferos), por lo cual no pueden ser considerados estrictamente células. Contienen algunas vías enzimáticas y su citoplasma está ocupado casi en su totalidad por la hemoglobina, una proteína encargada de transportar oxígeno. El dióxido, contrario a lo que piensa la mayoría de la gente, es transportado en la sangre (libre disuelto 8%, como compuestos carbo dinámicos 27%, y como bicarbonato, este último regula el pH en la sangre). En la membrana plasmática de los eritrocitos están las glucoproteínas (CDs) que definen a los distintos grupos sanguíneos y otros identificadores celulares.
Los eritrocitos tienen forma de disco, bicóncavo, deprimido en el centro; esta forma aumenta la superficie efectiva de la membrana. Los glóbulos rojos maduros carecen de núcleo, porque lo expulsan en la médula ósea antes de entrar en el torrente sanguíneo (esto no ocurre en aves, anfibios y ciertos animales). Los eritrocitos en humanos adultos se forman en la médula ósea.


Glóbulos blancos.


Sangre circulando con posible glóbulo blanco arriba a la derecha. Aumento de X 10244. M.óptico.
Los glóbulos blancos o leucocitos forman parte de los efectores celulares del sistema inmunitario, y son células con capacidad migratoria que utilizan la sangre como vehículo para tener acceso a diferentes partes de la anatomía. Los leucocitos son los encargados de destruir los agentes infecciosos y las células infectadas, y también segregan sustancias protectoras como los anticuerpos, que combaten a las infecciones.
El conteo normal de leucocitos está dentro de un rango de 4.500 y 11.500 células por mm³ (o microlitro) de sangre, variable según las condiciones fisiológicas (embarazo, estrés, deporte, edad, etc.) y patológicas (infección, cáncer, inmunosupresión, aplasia, etc.). El recuento porcentual de los diferentes tipos de leucocitos se conoce como "fórmula leucocitaria" (ver Hemograma, más adelante).
Según las características microscópicas de su citoplasma (tintoriales) y su núcleo (morfología), se dividen en:
Los granulocitos o células polimorfas nucleares: son los neutrónicos, vascófilos y eosinófilos; poseen un núcleo polimorfo y numerosos gránulos en su citoplasma, con tinción diferencial según los tipos celulares.
Los agranulocitos o células monomorfonucleares: son los linfocitos y los monocitos; carecen de gránulos en el citoplasma y tienen un núcleo redondeado.


Plaquetas

Artículo principal: Plaqueta.
Las plaquetas (trombocitos) son fragmentos celulares pequeños (2-3 μm de diámetro), ovales y sin núcleo. Se producen en la médula ósea a partir de la fragmentación del citoplasma de los megacariocitos quedando libres en la circulación sanguínea. Su valor cuantitativo normal se encuentra entre 150.000 y 450.000 plaquetas por mm³ (en España, por ejemplo, el valor medio es de 226.000 por microlitro con una desviación estándar de 46.0001 ).
Las plaquetas sirven para taponar las lesiones que pudieran afectar a los vasos sanguíneos. En el proceso de coagulación (hemostasia), las plaquetas contribuyen a la formación de los coágulos (trombos), así son las responsables del cierre de las heridas vasculares. (Ver trombosis). Una gota de sangre contiene alrededor de 250.000 plaquetas.
Su función es coagular la sangre, las plaquetas son las células más pequeñas de la sangre, cuando se rompe un vaso circulatorio ellas vienen y rodean la herida para disminuir el tamaño para evitar el sangrado.
El fibrinógeno se transforma en unos hilos pegajosos y con las plaquetas forman una red para atrapar los glóbulos rojos que se coagula y forma una costra para evitar la hemorragia.

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